¡¡Escapada a Salamanca!! Continuación…

octubre 16, 2013 Por: Ibérica Turismo - No hay comentarios

Continuamos con nuestro viaje por tierras salmantinas.

Una vez que hemos descansado de nuestro paseo de ayer y hemos cogido fuerzas para el segundo día, desayunaremos en el Toscano, lugar de quedada de la gente o en el Bécquer, donde podréis degustar gran variedad de cafés.

Cargados ya de combustible para la mañana, bajaremos de nuevo hacia la Plaza Mayor para seguir con nuestras visitas. Podemos ir por la calle Zamora o por la calle Toro, ambas repletas de tiendas donde se concentra la mayoría de la vida comercial.

Salamanca

Pasada la Catedral tenemos varias opciones. O bien bajar a visitar el Museo de la Casa Lis, un museo de Art Nouveau y Decó, o podemos optar por la opción de acercarnos a visitar el Convento de San Esteban, convento dominicano donde Colón buscó apoyo a los Reyes Católicos para su viaje hacia las Américas,  la Clerecía, manifestación espléndida del barroco situada en la Universidad Pontificia, el Convento de Santa María de la Dueñas, o la Cueva de Salamanca situada en la antigua Iglesia de San Cebrián, donde la leyenda sitúa la escuela en la que el diablo impartía sus enseñanzas.

La Cueva de Salamanca

Cualquiera de las opciones nos va a ocupar buena parte de la mañana.

Y una vez que hemos terminado la senda espiritual qué os parece si recorremos la del cuerpo, acercándonos a tomar algo por los bares de la Rúa o la Plaza Mayor. Podéis comer en el Corrillo o en el Tapas 2.0, muy recomendables tanto en calidad como en precio.

Estudiantes Plaza Mayor II

Una vez repuestos y si tenemos algún compromiso con parientes y/o amigos, podemos acudir a la Rúa Mayor donde hay decenas de tiendas de regalos típicos de Salamanca: ranas en todos los soportes posibles, camisetas, postales…

Y si aún nos queda algo de tiempo, podemos visitar el Museo Taurino, el Museo de Historia de la Ciudad, el Museo de Historia de la Automoción o el Museo de Salamanca. Y si no nos apetece, un paseo por cualquiera de sus calles siempre es agradable.

Por supuesto, Salamanca ofrece mucho más. Pero eso lo dejamos para otro día, ¿os parece?