Monasterio de San Martín de Castañeda

agosto 22, 2014 Por: Ibérica Turismo - No hay comentarios

El Monasterio de San Martín de Castañeda, uno de los más importantes monumentos del románico zamorano, se encuentra escondido entre montañas y en un entorno privilegiado.

Sito en el Parque Natural del Lago de Sanabria, cabecera del río Tera y al sur de la Sierra de la Culebra, el Monasterio sorprende al visitante por su majestuosidad y, a la vez, dejadez.

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Sede del Centro de Interpretación del Parque Natural de Sanabria y huella viva de la Orden del Císter, el monasterio se ha convertido en visita obligada para los turistas y parada deseada para los peregrinos.

Aunque, es cierto, que ha sufrido diversas reformas a lo largo de su historia, también es cierto que es el único templo conservado íntegro de los monasterios cistercienses que hubo en la provincia de Zamora.

Monasterio de San Martín de Castañeda

Monasterio de San Martín de Castañeda

La declaración como Monumento Histórico-Artístico en 1931 fue su salvación, ya que hasta ese momento sus muros se habían convertido en cantera, sus muebles se habían quemado, sus cuadros habían desaparecido y sus libros se había robado o vendido al mejor postor. Aunque hoy nos transmite una sensación de desolación, las excavaciones arqueológicas, que van desvelando poco a poco los inicios de sus trazas, nos permitirán algún día recuperar la dignidad de este lugar.

Monasterio de San Martín de Castañeda

Monasterio de San Martín de Castañeda

En el Monasterio de San Martín de Castañeda ya no podemos escuchar el sonido de los rezos y cánticos de los monjes, pero sí contemplarlo imaginándonos cómo fue la vida tiempo atrás, cómo vivían y cómo paseaban entre sus muros y como disfrutaban de la grata sensación de soledad y silencio que probablemente acompañó a los mojes en las largas horas invernales.

Monasterio de San Martín de Castañeda

Monasterio de San Martín de Castañeda

Realmente el viaje merece la pena. Por el entorno que lo rodea y por el Monasterio de San Martín de Castañeda en sí mismo. Así que no dejéis pasar la oportunidad. Es uno de esos lugares que hay que visitar una vez en la vida.

Tal y como dijo Miguel de Unamuno:

“San Martín de Castañeda,

espejo de soledades,

el lago recoge edades

del antes del hombre y se queda

soñando en la santa calma

del cielo de las alturas

en que se sume en honduras

de anegarse, ¡pobre!, el alma…”