Qué ver: La Alcazaba de Almería

octubre 21, 2013 Por: Ibérica Turismo - No hay comentarios

La puesta de sol almeriense es una de las más espectaculares de la península. El azul del mar se funde con el cielo anaranjado y proyecta una luz especial, una luz que envuelve los sentidos y te hace perder la noción de ti mismo.

Más espectacular es si la disfrutamos desde las murallas de su Alcazaba, testigo absoluto de más de mil años de historia. Profunda conocedora del pasado musulmán, de las mejores conservadas de la penísula, una de las más grandes, de las más imponentes.

Un paseo por su interior te traslada a la época de los califas, con sus jardines, canales y fuentes de ambientación árabe que hacen que el recorrido sea una experiencia única, privilegiada.

Rodeada por muros de más de cinco metros de altura e impresionantes torres defensivas, su acceso, gratuito, se efectúa por el barrio de la Chanca a través de la Puerta de la Justicia. Y, a partir de ahí, nos encontraremos con vestigios de casas, mezquitas, baños, aljibes… en definitiva una ciudad digna de reyes.

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Se divide en tres recintos. El primero, por el que acabamos de entrar, era el antiguo campamento militar, ahora dedicado a jardines. En él, la población se refugiaba en caso de asedio y se cultivaba el terreno gracias al pozo de setenta metros que se encuentra en su interior. Desde allí podemos admirar la ciudad a través del Baluarte del Saliente e intentar rememorar tiempos pasados.

Almería

A través del Muro de la Torre de la Vela, llegamos al segundo recinto. Aunque restaurado en varias ocasiones, aún conserva la Muralla de Jairán, edificada por el taifa del mismo nombre. Más tardía, del reinado de Carlos III, es la emblemática Campana de Santa María de los Dolores, que en sus tiempos avisaba de avistamientos piratas.

Este segundo recinto, alberga la ciudad-palacio, que aunque ahora en ruinas, sirvió de morada de gobernantes y en la que podemos admirar restos de mezquitas, baños, hornos, aljibes e incluso de un magnífico palacio. Y como toda construcción antigua no se libra de las leyendas.

Se cuenta que en el palacio vivía una esclava llamada Galiana que se pasaba las horas mirando por una de la ventanas de palacio. Desde abajo, un prisionero cristiano la observaba noche tras noche, hasta que un día dejó de observar y comenzó a recitarle poesías. Enamorada Galiana, quiso liberar a su enamorado, con tan mala suerte que la guardia le sorprendió y el prisionero se lanzó al vacío por las murallas de la Alcazaba. Galiana quedó tan triste que se pasaba los días y las noches llorándole en la ventana hasta que murió de pena. Aún hoy, los gemidos de Galiana se escuchan muchas noches a través del Mirador de la Odalisca.

Odalisca

Y para acabar nuestra visita, atravesamos un foso con el  llegaremos al tercer recinto, el de los Reyes Católicos, que lo reconstruyeron íntegramente, pero, claro está, a su manera, convirtiéndolo en un castillo cristiano.

Y así termina nuestro recorrido por uno de los monumentos más bellos de nuestro país. Desde luego, una visita inolvidable, llena de olores, colores, sensaciones, unas vistas privilegiadas y mucha, mucha historia entre sus muros que no debéis pasar de largo.

http://youtu.be/kmIHM-IWZRI