Qué ver…La Alhambra de Granada. III Parte.

noviembre 18, 2013 Por: Ibérica Turismo - No hay comentarios

Continuamos con nuestra visita a la Alhambra.

Ya hemos dejado atrás dos de los palacios nazaríes y nos queda el último, Leones.

Lo primero que nos encontramos es el Patio de los Leones, núcleo de la casa privada del Sultán en la que había dependencias para las mujeres aunque también se utilizaba para la actividad diplomática y política.


Bendito sea Aquél que otorgó al iman Mohamed
las bellas ideas para engalanar sus mansiones.
Pues, ¿acaso no hay en este jardín maravillas
que Dios ha hecho incomparables en su hermosura,
y una escultura de perlas de transparente claridad,
cuyos bordes se decoran con orla de aljófar?

En ella se encuentra la famosa fuente de los Leones, máximo exponente de uno de los grandes aportes nazaríes: la ingeniería del agua llevada al máximo refinamiento. Ellos sí que conocían bien los sistemas de regadío de las inundaciones periódicas, los acueductos romanos y los kilométricos canales subterráneos persas y su aplicación en la Alhambra supuso una verdadera revolución agrícola y social que maravilló a cuantos viajeros visitaron el reino.

La Fuente de los LeonesFuente de los leones

A continuación de la fuente, nos adentramos en la Sala de los Abencerrajes, llamada así porque se piensa que en ella asesinaron a treinta y seis Abencerrajes. Las alcobas, separadas del resto de la sala, era el sitio donde se disponían los lechos.

Sala de los AbencerrajesTecho de la Sala de los Abencerrajes

Saliendo de la sala de los Abencerrajes hay dos pasadizos: el de la izquierda conduce hasta el vestíbulo, entrada original al Patio en época nazarí. El otro es el principio de una escalera que conduce a la primera planta, donde seguramente vivían las mujeres de la casa con sus hijos menores. El núcleo de este espacio es el llamado Patio del Harén.

La Sala de los Reyes ocupa todo el lado oriental del patio. Llamado así por la pintura que ocupa la bóveda del cuarto central, es la sala más larga del Harén, dividida en 3 cuartos iguales y dos pequeños que pudieran ser armarios, por su emplazamiento y falta de iluminación.

Sala de los ReyesSala de los Reyes

A continuación, la Sala de las Dos Hermanas, la más antigua de todas las que rodean el Patio de los Leones. Se pasa una puerta original de taracea, una de las más bellas del palacio, actualmente conservadas en el Museo de la Alhambra. El nombre de Dos Hermanas procede de las dos losas de mármol blanco que hay en el suelo a ambos lados de la fuente central, exactamente iguales en tamaño, color y peso. Tiene un mirador sobre la ciudad y comunicación directa con los baños.

Techo de la sala de las Dos HermanaTecho de la Sala de las Dos Hermanas

Al fondo de la sala está el Mirador de Lindaraja, que daba al valle del río Darro y se veía a lo lejos la ciudad. La construcción del Pabellón de Carlos V interrumpe ahora la vista, por eso se construyó el Jardín de Lindaraja, italiano, con fuente renacentista y taza de mármol árabe. Desde allí se vislumbran el Patio de las Rejas y el Patio de Lindaraja, resultantes ambos de la reforma llevada a cabo por el Emperador Carlos V.

Mirador de LindarajaMirador de Lindaraja

Patio de la RejaPatio de la Reja

Patio de LindarajaPatio de Lindaraja

Continuamos nuestra visita por El Partal, el pórtico abierto de la Torre de las Damas que preside la pequeña explanada con alberca. En él se incluyen también la Torre de las Damas, las casitas adyacentes, la pequeña mezquita y varias ruinas de viviendas, palacios, calles, escaleras y aljibes desaparecidos.

El PartalEl Partal y la Torre de las Damas

Rodeándolo todo aún existen 22 torres de las más de 30 que la cercaban antiguamente. Se construyeron antes que los palacios con propósitos defensivos, aunque a partir del siglo XIV perdieron su significado militar para convertirse en palacetes habitables, al mismo tiempo que constituían una línea divisoria entre la ciudad y la Alhambra.

TorresTorres de la Alhambra

Y ya sólo nos queda hablaros del Generalife y el Palacio de Carlos V pero lo dejamos para otro día, que por hoy ya tenemos mucha información.