Rutas por los castillos: ruta por Toledo

noviembre 25, 2013 Por: Ibérica Turismo - No hay comentarios

Continuando por nuestra ruta de los Castillos de la Península, hoy nos toca Toledo, provincia sita en Castilla – La Mancha y conocida como «La ciudad Imperial» por haber sido la sede principal de la corte de Carlos I y también como «la ciudad de las tres culturas», por haber estado poblada durante siglos por cristianos, judíos y musulmanes.

Gracias a la riqueza de culturas, nos ha dejado grandes joyas arquitectónicas. Pero hoy sólo nos vamos a centrar en los castillos que pueblan la provincia.

Y para empezar la ruta nos tenemos que trasladar a  Almonacid y su castillo. Aunque escasos son los datos que nos han quedado de esta magnífica fortaleza, sí sabemos que, en tiempos de Juan I de Castilla, sirvió de prisión al infante don Alfonso o que, en 1809, durante la Guerra de la Independencia, los franceses lo tomaron destruyéndolo en parte. Hoy en día, es uno de los castillos medievales toledanos que han conservado su más pura estructura primitiva. Consta de una muralla exterior, un recinto interior y un torreón central, todo ello de mampostería de sillarejo y adobe.

Castillo_de_AlmonacidCastillo de Almonacid

Otro de los castillos es el de Barcience. Aún hoy sorprende por lo bien conservado que está su recinto y estructura que parece que no han pasado los siglos por él. Se alza sobre un solitario cerro en las proximidades de Torrijos, en la sierra que fue durante largos siglos señorío de la orden de Santiago. Se empezó a construir hacia 1430 por el primer conde de Cifuentes y lo concluyó su nieto a finales del siglo XV. A día de hoy es propiedad de una familia particular. Y aunque ofrece todas las características de un castillo medieval nunca llegó a jugar un papel importante en ninguna guerra o batalla.

Barcience-primavera-1Castillo de Barcience

El siguiente castillo del que vamos a hablar es el de Consuegra. Castillo típico construido por la naciente Orden de San Juan en el siglo XIII y que se alza en un cerro desde el que se divisa un imponente panorama. Constaba de un amplio recinto externo con enorme albácar o patio de armas en el que hoy aparecen algunos molinos de viento. A pesar de su ruina actual, los viajeros pueden evocar con nitidez la forma de vida de aquellos míticos caballeros de la orden de las ocho puntas. Al donjón central se adosaban otras torres y en la puerta de acceso aún se ven talladas las armas de don Hernando Álvarez de Toledo y del infante e hijo natural de Felipe IV, don Juan de Austria, ambos grandes priores de la Orden de San Juan.

Castillo_de_Consuegra2Castillo de Consuegra

Escalona es otra de nuestras paradas. De las murallas que cercaron completamente la villa de Escalona tan solo quedan restos. El castillo que está ahora en ruinas perteneció  a los árabes hasta que fue reconquistado por Alfonso VI en 1083. Perteneció al señorío del infante Juan Manuel y en 1424, el rey Juan II lo entregó a su valido don Juan de Luna, quien hizo de este edificio su gran palacio señorial y durante mucho tiempo el lugar de decisiones de la política castellana. Tras la muerte de Álvaro de Luna, el castillo de Escalona fue entregado por Enrique IV a su valido el marqués de Villena, don Juan Pacheco, quedando ya en la estirpe y familia de este durante siglos.

escalonaCastillo de Escalona

El castillo de Guadamur es uno de los más hermosos y elocuentes ejemplos de la arquitectura militar en Castilla-La Mancha. Su imagen, desde cualquier ángulo que se mire, es de potencia y elegancia. Fue durante siglos propiedad de los Ayala. En el siglo XV obtuvo el señorío, por concesión real, don Pedro López de Ayala, comenzando la construcción del edificio hacia el 1444 y siguiéndola sus hijos y herederos a lo largo de ese siglo. Numerosos personajes de la historia castellana ocuparon los salones y se aposentaron en el castillo de Guadamur. Así, don Pedro I el Cruel y los príncipes Felipe El Hermoso y Juana La Loca, Francisco Jiménez de Cisneros e incluso el propio emperador Carlos I de España y V de Alemania.

castillo-de-guadamurCastillo de Guadamur

La villa y el castillo de Maqueda tienen un gran peso histórico y fueron ocupados por personajes hoy muy de moda gracias a la serie Isabel. En 1434, Álvaro de Luna enemistó con Enrique IV por su posesión, el infante don Alfonso, en época en que estuvo proclamado rey frente a su hermano Enrique IV, cedió su señorío al cortesano Alvar Gómez de Ciudad Real quien poco después se la facilitó al cardenal Mendoza. En 1469, el cardenal Mendoza se lo cedió al arzobispo toledano don Alonso Carrillo de Acuña quien más tarde se lo vendería a don Gutierre de Cárdenas, contador mayor del reino. Y, en aquellos años finales del siglo XV, residió una temporada la reina Isabel la Católica junto a su amiga Beatriz de Bobadilla, futura marquesa de Moya. Desde entonces se mantuvo en posesión de los Cárdenas.

maquedaCastillo de Maqueda

El castillo de Oropesa es el último de los castillos que vamos a visitar. Como casi todos los de la zona, fue reconquistado por Alfonso VI y reconstruido por el hijo de este, el infante don Juan. Ya en el siglo XIV pasa a dominios del primer selor de Oropesa y en la familia perteneció durante cinco siglos ininterrumpidos, durante los cuales se fue aumentando paulatinamente sus construcciones y detalles. Ya en los primeros años del siglo XIX, pasó a manos del pueblo, quedando abandonado y hundido hasta que en nuestros días ha sido recuperado como Parador Nacional de Turismo.

oropesa1Castillo de Oropesa

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